Darío Brizuela tiene puntos en sus manos y cuando le entra el «picorcito» poco se puede hacer para pararle. Esta vez contra Hapoel Tel Aviv en su destierro en Bulgaria, el vasco hizo un tercer cuarto para el recuerdo y fue clave para la victoria culé que sigue escalando posiciones en Euroliga.

El partido no era nada fácil, porque el equipo entrenado por Itoudis es una constelación de grandes estrellas y, hasta la aparición de Brizuela, demostró que podía competir y ganar al Barça. Pero no contaba con ese cambio de chip de Darío y su reacción en ataque cuando el Barça peor lo estaba pasando.

Es una victoria que ayuda a un proyecto en crecimiento y que demuestra un gen competitivo que puede ser el punto diferencial respecto a los últimos proyectos blaugrana. Si consigue Sekulic juntar todas las piezas de este nuevo puzzle, el equipo es capaz de competir ante cualquier rival.

Los 22 puntos de Brizuela jugando desde el puesto de base fueron clave para ganar. Además se sumó que anotó la canasta para sentenciar el partido a falta de cinco segundos, poniendo la guinda a su gran partido y evitando que los de Itoudis rompieran la racha de victorias blaugrana.

El partido empezó con Hapoel mandando y el Barça sufriendo en defensa con muchas faltas. A partir de los puntos de Punter y Robinson despertaron los culés que llegaron solo dos puntos por debajo al final del primer cuarto. En el segundo la igualdad se mantuvo y las estrellas israelíes, Bryant y Micic, demostraron su potencial a lo que respondía el Barça con buenas acciones para llegar empatados al descanso (46-46).

En el tercer cuarto las faltas fueron el punto débil del Barça que se puso pronto en bonus y Hapoel logró un 13 a 3 de parcial que dejaba tocado al Barça. La entrada de Brizuela en este periodo lo cambió todo y lideró un 2-20 de parcial que hacía tomar el control del partido al Barça para afrontar con un +9 el último cuarto.

Lo intentó Hapoel pero Brizuela y Martin hicieron lo posible para mantener al Barça por delante. Los puntos de Bryant y Micic llegaron a poner a uno a los locales, pero Brizuela con una bomba al más estilo Navarro sentenciaba la séptima victoria culé en un gran inicio de competición.