
Jornada 36 de la Euroliga en Estambul, donde el Anadolu Efes puso fin a la racha de seis victorias consecutivas del KK Partizan tras imponerse en la prórroga (79-72) en un duelo marcado por el desgaste físico y la falta de acierto en los momentos decisivos.
El partido arrancó con un ritmo bajo y poca fluidez ofensiva por parte de ambos equipos, sin demasiado en juego a nivel clasificatorio. Aun así, fue Partizan quien poco a poco encontró mejores sensaciones gracias al control de Nick Calathes, que volvió a imponer su criterio en la dirección, generando ventajas y facilitando puntos cómodos para los suyos.
El conjunto de Joan Peñarroya fue creciendo con el paso de los minutos, encontrando anotación en diferentes piezas de la rotación. Shake Milton firmó sus mejores minutos antes del descanso, liderando un parcial que permitió a los serbios marcharse con una ventaja sólida (36-24), mostrando su versión más ordenada del último mes.
Sin embargo, tras el paso por vestuarios, el guion cambió. El Efes de Pablo Laso dio un paso adelante desde lo físico y empezó a incomodar seriamente al ataque visitante. Vincent Poirier se convirtió en un problema constante en la pintura, mientras que Jordan Loyd, máximo anotador del partido con 24 puntos, asumía responsabilidades ofensivas.
A ellos se sumó la aparición de Shane Larkin, que tras un inicio discreto irrumpió con una racha anotadora clave para darle la vuelta al marcador. El partido entró entonces en un intercambio constante de golpes, con ventajas mínimas para ambos lados.
En el tramo final del tiempo reglamentario, Partizan tuvo opciones para sentenciar, pero la falta de acierto le penalizó. Una bandeja fallada de Isaac Bonga y un triple abierto errado por Nick Weiler-Babb mantuvieron el partido abierto. En la última posesión, Carlik Jones no falló desde el tiro libre y forzó una prórroga (65-65), mientras que una gran acción defensiva de Bruno Fernando evitaba la victoria local sobre la bocina.
Pero en el tiempo extra, el desgaste pasó factura a los serbios. Anadolu Efes, con mayor rotación y energía, dominó desde la línea de tiros libres, castigando cada contacto y mostrando mayor solidez defensiva. Partizan, en cambio, se atascó completamente en ataque: sin fluidez, sin acierto exterior y sin capacidad para atacar el aro con claridad.
Carlik Jones lo intentó, pero esta vez no fue suficiente. A diferencia de noches anteriores, el base no logró marcar diferencias en el momento clave, y el equipo acusó también la ausencia de presencia interior, echando en falta a Tonye Jekiri.
Victoria final para Anadolu Efes (79-72), que rompe así su racha negativa de cuatro derrotas, mientras que Partizan ve frenada su gran dinámica en un partido donde faltó energía y acierto en los momentos decisivos.
Un duelo gris por momentos, pero que dejó claro que, incluso sin objetivos clasificatorios, la Euroliga nunca regala nada.




