
El Barça recibía al Fenerbahçe de Saras Jasikevicius tras una semana negra con tres derrotas que querían revertir ante el complicado equipo turco. Pero no ha podido ser. Un mal primer periodo ha condenado a los de Xavi Pascual que a pesar de tirar de orgullo han caído en el Palau.
La llegada de Xavi Pascual y la gran cantidad de victorias desataron la ilusión entre la parroquia culé pero ahora en esta racha se ven las costuras del equipo y ante eqipos como el Fenerbahçe sufre en cuanto baja su nivel defensivo.
Era una oportunidad para dar un golpe encima de la mesa, ganando al líder de la Euroliga y aprovechar las derrotas de muchos de los equipos que están en la zona noble de la clasificación. La victoria tenía que servir para colarse entre los mejores pero el partido no fue como esperaban los aficionados culés.
Los de Jasikecisius demostraron estar en muy buena forma y salieron a decidir el partido por la vía rápida. En un visto y no visto, liderados por Baldwin y Biberovic, los turcos que pusieron 10 a 24. Una ventaja que llegó a ser de 18 puntos y que parecía insalvable para el Barça.
Emergió entonces la figura de Kevin Punter que se fue al descanso con 14 puntos y fue clave para que la distancia en el marcador al descanso solo fuese de 12 puntos. Un mal menor para la superioridad que había demostrado «Fener» durante toda la primera mitad.
El ataque blaugrana empezaba a carburar pero el principal problema estaba en defensa donde los turcos estaban muy acertados con porcentajes increíbles que hacían parecer imposible la remontada. Sin Willy cargado por faltas y fuera el partido, y con Clyburn fallando tiro tras tiro la remontada era difícil de creer. Y más aun cuando Fenerbahçe en el minuto 24 colocaba una máxima renta de 19 puntos.
En el último cuarto aparecieron las figuras de Brizuela, tocado físicamente, para liderar una remontada que por momentos parecía posible. La garra de Parra y el acierto de Punter hicieron soñar con una victoria histórica, pero se quedó en un intento y Fenerbahçe reforzó su liderato venciendo por 78 a 82 en el Palau.
El Barça cerró una semana negra pero demostró que puede competir con todos.




