Analizamos los puntos débiles que penalizaron al Fuenlabrada esta temporada. Aportando las claves para ajustar y recuperar la identidad del equipo.

Ser hincha del Fuenlabrada significa saber que desde hace temporadas no hay un proyecto para subir a lo más alto. El Fernando Martín conoce muy bien lo que es ganar y perder, y precisamente por eso, ahora es el momento de analizar al equipo madrileño.

Esta última temporada, el Flexicar Fuenlabrada ha demostrado que tiene problemas tácticos; no tiene fuerza, ritmo ni efectividad, y eso está perjudicando al equipo en momentos importantes. No se trata de rendirse, sino de ser críticos con el equipo, si el objetivo sigue siendo subir a la Liga Endesa. A continuación, vamos a analizar los 4 puntos que el cuerpo técnico debe ajustar de inmediato en el juego del equipo:

Romper el techo de los 80 puntos: Una producción que nos estanca en la media

Para competir con los mejores equipos y asegurarnos un buen puesto, el equipo debe mejorar su ataque. Actualmente, el Flexicar Fuenlabrada promedia 79,8 puntos por partido, colocándolo undécimo puesto en cuanto a ataque.

Estamos en la mitad de la clasificación, justo detrás del Menorca (80.4 ppp) y delante del Ourense (79.1 ppp). Esto muestra que el equipo tiene problemas para mantener un ritmo constante de anotación durante todo el partido. La meta no es llegar al nivel de anotación como Obradoiro (92 ppp) o Leyma (90.5ppp); pero si ajustar el ataque con lo que esta demandando la competición.

Jugadores importantes a destacar y que solucionan este problema, pero no lo suficiente son: Vitor Benite con sus 16,03 puntos por partido (ranking quinto en toda la fase regular de Primera FEB) y el base argentino Mateo Díaz con 13.56 puntos por partido (ranking octavo en toda la fase regular de Primera FEB).

Foto: @bfuenlabrada

El peligro de vivir del triple: La asignatura pendiente del Fuenlabrada.

Cuando no sale el tiro desde fuera, el Flexicar Fuenlabrada tiene problemas para encontrar soluciones. Esto pasa porque dependemos demasiado de la inspiración desde la línea de tres puntos. Nuestro problema es que no somos consistentes cerca del aro: solo acertamos el 52,40% de los tiros de dos puntos, lo que nos pone en el puesto 11 de la liga. Si queremos ser un equipo fuerte en los momentos importantes, necesitamos un plan alternativo cerca del aro que funcione.

Empatados con el Tizona Burgos en porcentaje y por delante del Alega Cantabria (con un 52%); estamos muy lejos de los equipos competitivos de la competición, como Obradoiro (58.50%) o Estudiantes (56.50%). Para un equipo que su objetivo es el estar lo mas arriba posible en la fase regular, para tener el factor cancha en los play-off, necesita ajustar su presencia interior en el apartado ofensivo.

El equipo no tiene un problema en envergadura, pero si se nota una falta de anotación y sobre todo efectividad en los jugadores interiores. Jugadores como los pívot Jonathan Kasibabu, Augusto Lima y Brooks DeBisschop necesitan dar un paso en adelante.

El drama de la línea de personal: Un 68,40% en tiros libres que cuesta partidos.

En una competición muy igualada, donde los partidos se deciden por detalles muy pequeños en el último minuto, el tiro libre es muy importante para saber cuán concentrado está un equipo. Estar en la 16ª posición de la liga con un porcentaje de 68,40% en tiros libres desde la línea de un punto es un problema grande para un equipo con muchas aspiraciones. Delante del equipo gallego Ourense Baloncesto (68% en TL) y detrás del FC Cartagena (69,80% en TL).

No es que los jugadores no tengan talento, sino que les falta confianza mental y no saben manejar el estrés en momentos importantes. Perder entre tres y cuatro puntos fáciles por partido es, con mucha frecuencia, la diferencia entre ganar y perder. Si el Fuenlabrada quiere ganar los partidos finales sin sufrir tanto. Necesita mejorar su tiro libre desde la línea de un punto. Esto es algo que deben hacer de inmediato.

El problema del rebote ofensivo: El Fuenlabrada no lucha lo suficiente

Cuando un equipo lanza a canasta y no se esfuerza por recuperar el balón, es un hábito que puede ser muy peligroso. Un equipo que quiere ser grande debe cambiar esto. El hecho de que promediamos solo 7,6 rebotes ofensivos por partido es un problema. Esto nos pone en la 17ª posición de la competición. Lo que muestra que no estamos luchando lo suficiente en la zona de los rivales. Empatados con el FC Cartagena con 7,6 rebotes por partido, y por delante del Alego Cantabria (7,1).

Dejar que el equipo contrario recupere el balón sin oposición significa que no tendremos tantas oportunidades de atacar. Esto hace que nuestro ataque tenga mucha presión para anotar en el primer intento. Para solucionar esto, el equipo debe cambiar su forma de pensar de inmediato. No solo los jugadores más altos deben ir a por el balón después de un fallo, también los jugadores más rápidos y los que juegan en el exterior deben unirse a la lucha. Es importante recuperar el balón para tener más oportunidades de atacar y desgastar a la defensa del equipo contrario.

Todas las estadísticas se han sacado de la pagina oficial de la FEB.