
El San Pablo Burgos anuncia el fichaje del pívot serbio Balsa Koprivica, un interior de 2,16 que aportará tamaño, intimidación y experiencia en la élite europea.
El Recoletas Salud San Pablo Burgos sigue dando forma a una de las plantillas más ambiciosas de su regreso a las competiciones europeas y ha anunciado el fichaje del pívot serbio Balsa Koprivica, un gigante de 2,16 metros y 26 años que aterriza en el Coliseum para reforzar el juego interior del conjunto dirigido por Porfi Fisac. El balcánico llega procedente del Bahcesehir Koleji turco y se convierte en una pieza que encaja perfectamente en la idea de baloncesto que pretende desarrollar el técnico burgalés: un equipo con físico, presencia en la pintura, capacidad para proteger el aro y profundidad en todas las posiciones.

Con su incorporación, el San Pablo Burgos continúa construyendo una plantilla de enorme nivel para afrontar el exigente curso en Liga Endesa y EuroCup. Koprivica se suma a una espectacular lista de incorporaciones formada por Ziga Samar (Dreamland Gran Canaria), Retin Obasohan (BAXI Manresa), Vlatko Cancar (Olimpia Milano), Christian Sengfelder (Ratiopharm Ulm), Rubén Guerrero (MoraBanc Andorra), Chase Audige (Unicaja) y DJ Steward (Dolomiti Energia Trento). A ellos hay que añadir la continuidad del entrenador Porfi Fisac, la renovación del capitán Pablo Almazán y la permanencia de Dani Díez, tres figuras fundamentales para mantener la identidad del proyecto burgalés.

Koprivica llega avalado por una trayectoria poco habitual para un jugador de su edad. Formado en Estados Unidos, brilló en Florida State, donde dio un importante salto entre su primera y segunda temporada universitaria hasta alcanzar los 9,1 puntos y 5,6 rebotes de media, rendimiento que llamó la atención del baloncesto europeo. Su siguiente destino fue el Partizan de Belgrado, uno de los gigantes del continente, donde tuvo la oportunidad de crecer bajo la exigencia de la ABA League, la Euroliga y las competiciones domésticas serbias.

Durante cuatro temporadas en el conjunto de Belgrado fue evolucionando de manera constante, mejorando su producción año tras año. En su última campaña con Partizan alcanzó los 8,8 puntos y 5,3 rebotes en la Liga Adriática con un extraordinario 70,9% en tiros de campo, demostrando su eficiencia cerca del aro y consolidándose como un interior muy fiable en situaciones de continuación, rebote ofensivo y juego sin balón. Además, acumuló experiencia en la Euroliga, un aspecto muy valioso para un San Pablo Burgos que volverá a competir en Europa.

La pasada temporada defendió la camiseta del Bahcesehir Koleji en la liga turca y en la EuroCup. En la BSL promedió 5,7 puntos, 3,5 rebotes y 1,1 tapones en apenas trece minutos por encuentro, mientras que en la competición continental firmó 5,5 puntos y 3,2 rebotes por partido. Aunque sus números descendieron respecto a cursos anteriores debido a un reparto de minutos más limitado, volvió a mostrar las cualidades que siempre le han acompañado: una enorme capacidad para finalizar cerca del aro, intimidación defensiva y un impacto importante en la protección de la pintura.

El internacional serbio destaca por unas condiciones físicas privilegiadas. Con 2,16 metros de altura y una gran envergadura, ocupa muchísimo espacio en la zona, cambia lanzamientos y dificulta cualquier penetración rival. Ofensivamente es un pívot clásico, muy eficaz jugando por encima del aro, corriendo el bloqueo directo y aprovechando los balones cerca del aro. No necesita un gran volumen de posesiones para ser productivo, algo que le convierte en un perfil muy interesante para compartir pista con jugadores de generación ofensiva como Samar, Steward, Obasohan o Cancar.

Su llegada también aporta un perfil diferente al de Rubén Guerrero y Christian Sengfelder, ofreciendo a Porfi Fisac más variantes tácticas según el rival. Mientras Sengfelder puede abrir la pista con su lanzamiento exterior y Guerrero aporta movilidad, conocimiento de la Liga Endesa y trabajo en ambos lados de la cancha, Koprivica añade centímetros, intimidación y un perfil mucho más dominante alrededor del aro. Esa complementariedad permitirá al técnico burgalés adaptar su rotación interior a cada partido y disponer de recursos para competir ante los mejores pívots del campeonato.

Con este movimiento, el San Pablo Burgos parece mas cerca de completar una plantilla confeccionada para competir desde el primer día. El club ha mezclado talento, experiencia internacional, conocimiento de la Liga Endesa y jugadores con hambre de reivindicarse en un proyecto que ilusiona a una afición que volverá a disfrutar de noches europeas en el Coliseum. La incorporación de Balsa Koprivica no solo aumenta el potencial físico del equipo, sino que refuerza una rotación que promete ser una de las más completas de la competición. Si consigue recuperar la progresión mostrada durante su etapa en Partizan, el gigante serbio puede convertirse en una de las referencias de la pintura burgalesa y en una pieza clave para que el conjunto de Porfi Fisac aspire a pelear por objetivos muy ambiciosos durante la temporada 2026-27.





