El Recoletas Salud San Pablo Burgos cerró el I Torneo Coliseum con una victoria de esas que, aunque llegue en pretemporada, dejan muchas cosas sobre las que trabajar y también varias conclusiones positivas. Los de Porfi Fisac se impusieron por 107-101 a Leyma Coruña después de un partido intenso, igualado y con alternativas constantes que necesitó de cinco minutos adicionales para encontrar vencedor. Un triunfo que sirve para poner el broche al torneo disputado en casa y que permitió, además, ver por primera vez sobre la pista a Balsa Koprivica.

El encuentro comenzó con un San Pablo Burgos dispuesto a imponer su ritmo. El 7-5 inicial pronto se transformó en una respuesta contundente de Leyma Coruña, que encadenó un 0-8 para tomar el mando del marcador y alcanzar una ventaja de seis puntos (7-13). Sin embargo, el conjunto burgalés no tardó en reaccionar. Dani Díez y Joaquín Taboada asumieron protagonismo en ese tramo inicial y permitieron a los locales volver a meterse de lleno en el partido. Coruña logró conservar una ligera ventaja al término del primer cuarto, 22-25, pero las sensaciones ya apuntaban a un duelo largo.

El segundo periodo fue probablemente el momento en el que San Pablo empezó a sentirse más cómodo. Los burgaleses llegaron a ponerse por delante y encontraron en Chase Audige una amenaza exterior capaz de cambiar el ritmo del encuentro. Dos triples del escolta ayudaron a abrir una pequeña brecha hasta el 38-33, mientras que el juego interior comenzaba también a aportar. Sekou Doumbouya, Christian Sengfelder y el propio Koprivica castigaron desde la línea de tiros libres y permitieron que la diferencia llegara a los siete puntos, 44-37.

Coruña, sin embargo, no estaba dispuesto a desaparecer del partido. Lukas Uleckas y Alonzo Verge Jr. respondieron desde el perímetro y redujeron rápidamente las distancias. El encuentro volvía a entrar en una dinámica de intercambio de golpes y el descanso encontraba al San Pablo Burgos por delante, aunque con una ventaja mínima de cuatro puntos: 47-43.

Tras el paso por vestuarios, el conjunto de Fisac mantuvo el control durante buena parte del tercer periodo. El 53-47 reflejaba la intención burgalesa de empezar a abrir hueco, pero Leyma Coruña volvió a encontrar la manera de incomodar a los locales. El cuadro gallego llegó incluso a ponerse por delante, 57-58, obligando a Burgos a volver a apretar para cerrar el cuarto con una pequeña ventaja de tres puntos, 70-67.

Y entonces llegó el momento más complicado del partido.

San Pablo parecía tener el encuentro bajo control en el comienzo del último periodo. El 75-70 se transformó poco después en un 81-72 que colocaba a los burgaleses nueve puntos arriba y parecía encaminar el partido hacia una victoria relativamente tranquila. Pero Leyma Coruña demostró que todavía tenía mucho que decir.

Los gallegos reaccionaron con un espectacular parcial de 2-14, que dio completamente la vuelta al encuentro y colocó el marcador en 83-86. Lo que unos minutos antes parecía control local se había convertido en un partido completamente abierto. San Pablo tuvo que volver a remar y encontró respuestas suficientes para llegar a los últimos segundos con opciones de victoria.

El intercambio de canastas llevó el marcador hasta el 95-95. Coruña tuvo la última posesión, con casi cinco segundos para intentar evitar la prórroga, pero no consiguió convertirla. El partido se marchaba a cinco minutos adicionales.

Y ahí apareció el San Pablo Burgos más contundente.

El equipo de Porfi Fisac salió mucho más acertado al tiempo extra y, a diferencia de lo ocurrido durante buena parte del último cuarto, no permitió que el encuentro volviera a escaparse. Con un minuto y medio por jugar, el marcador ya reflejaba un 104-97 que ponía el triunfo prácticamente en manos burgalesas. Esta vez no hubo remontada posible. El 107-101 definitivo certificaba una victoria trabajada y permitía al San Pablo Burgos cerrar su torneo ante su afición con buenas sensaciones.

En el apartado individual, Sekou Doumbouya y Dani Díez fueron los máximos anotadores burgaleses con 15 puntos cada uno, confirmando ambos su importancia dentro de este nuevo proyecto. DJ Steward aportó 14 puntos, Dusan Radosavljevic terminó con 11 y Joaquín Taboada volvió a dejar detalles interesantes con nueve puntos. Chris Sengfelder anotó ocho, los mismos que Chase Audige y Ziga Samar, mientras que Balsa Koprivica debutó con seis puntos en sus primeros minutos como jugador del San Pablo Burgos.

El debut de Koprivica era, precisamente, una de las grandes noticias de la tarde. El pívot serbio se había perdido el encuentro frente a Surne Bilbao y pudo estrenarse finalmente con la camiseta burgalesa. Sus primeros minutos permiten a Fisac comenzar a trabajar con una rotación interior más completa, algo especialmente importante para un equipo que tendrá que afrontar una temporada con Liga Endesa y EuroCup.

También volvió a resultar interesante el papel de los jugadores que están llamados a aportar energía y profundidad. Taboada continúa aprovechando cada oportunidad y Dani Díez volvió a mostrar que su experiencia puede ser un recurso importante en diferentes posiciones y situaciones de partido.

Más allá de los nombres, el encuentro dejó una conclusión evidente: este San Pablo Burgos sabe sufrir. Todavía está lejos de ser un equipo terminado (normal, sólo siguen dos jugadores y se está a mediados de septiembre), pero ya empieza a mostrar capacidad para atravesar diferentes escenarios dentro de un mismo partido. Fue capaz de reaccionar al mal inicio, controlar fases del encuentro, sobreponerse a la remontada de Coruña y, finalmente, dominar una prórroga que podía haberse convertido en una moneda al aire.

El balance del I Torneo Coliseum queda así con una derrota ante Surne Bilbao y una victoria frente a Leyma Coruña. Más importante todavía, el equipo continúa acumulando minutos después de una pretemporada condicionada por los problemas físicos y por la lesión de Vlatko Čančar, que tendrá que pasar por quirófano tras sufrir una rotura del menisco interno de la rodilla izquierda.

Ahora el calendario lleva al San Pablo Burgos a una nueva cita regional. El miércoles 16 de septiembre, a las 20:30 horas, llegará la final de la Copa Castilla y León frente al Grupo Ureta Tizona, en El Plantío. Será otro examen antes de que llegue el momento de la verdad.

Porque el San Pablo Burgos ya empieza a parecerse a un equipo. Todavía quedan piezas por ajustar, automatismos que construir y mucho baloncesto por delante. Pero una victoria como la de este domingo, remontando momentos complicados y resolviendo una prórroga con autoridad, es exactamente el tipo de experiencia que ayuda a construir un grupo.

El Coliseum ya ha visto la primera victoria de esta nueva versión del San Pablo Burgos. Y aunque septiembre todavía es tiempo de pruebas, la sensación empieza a ser que este equipo tiene argumentos para hacer mucho ruido cuando llegue lo importante.