
El conjunto burgalés encadena su cuarta derrota en la EuroCup tras una segunda mitad en la que los letones impusieron su ritmo y castigaron los problemas ofensivos locales. DJ Steward y Joaquín Taboada, con 18 y 16 puntos, fueron los máximos referentes del equipo de Porfi Fisac.
El Recoletas Salud San Pablo Burgos volvió a tropezar en la BKT EuroCup. El conjunto dirigido por Porfi Fisac cayó por 71-79 ante el Rīgas Zelli en el Coliseum, en un encuentro que comenzó con esperanzas de victoria, pero que terminó dejando una sensación de frustración. Los burgaleses compitieron durante una primera mitad igualada, aunque fueron perdiendo el control del partido después del descanso, cuando el conjunto letón encontró la manera de imponer su defensa, manejar los tiempos y castigar las dificultades ofensivas de los locales. Una nueva oportunidad perdida para recuperar sensaciones en Europa.
El encuentro comenzó con un Rīgas Zelli decidido a llevar la iniciativa. Los visitantes aprovecharon las primeras pérdidas burgalesas para firmar un parcial de 0-9 que situó el marcador en un preocupante 3-9. El San Pablo no encontraba continuidad en sus ataques y sufría para contener a un rival que había entrado con mayor determinación. Porfi Fisac tuvo que detener el partido con un tiempo muerto cuando el electrónico ya reflejaba un 5-15 que amenazaba con complicar demasiado pronto la noche.

La reacción burgalesa llegó con carácter. El equipo ajustó su juego y encontró en Joaquín Taboada y DJ Steward dos referencias para comenzar a recortar diferencias. Un triple del joven jugador y varias acciones desde la línea de tiros libres permitieron al San Pablo construir un parcial de 10-0 que devolvió la igualdad al marcador. El Coliseum volvió a creer y los locales terminaron el primer cuarto por delante, 21-17, después de transformar un inicio muy complicado en un periodo esperanzador.
El segundo cuarto mantuvo la igualdad. El conjunto burgalés consiguió ampliar ligeramente su ventaja hasta el 24-19, pero el Rīgas Zelli respondió con paciencia y volvió a equilibrar el encuentro. Ninguno de los dos equipos lograba imponer una superioridad clara, aunque los visitantes fueron encontrando mejores situaciones de lanzamiento desde el perímetro. Ese acierto exterior terminó siendo decisivo en los últimos compases de la primera mitad, cuando los letones consiguieron darle la vuelta al marcador y marcharse a los vestuarios con una ventaja de cuatro puntos, 35-39.
El paso por los vestuarios cambió el rumbo del encuentro. El San Pablo necesitaba recuperar la solidez defensiva y encontrar una circulación de balón más fluida, pero fue el Rīgas Zelli quien regresó a la pista con mayor claridad. Benjamin Shungu e Ivan Tkachenko lideraron el empuje visitante, que elevó la diferencia hasta el 37-49 y obligó nuevamente a Fisac a parar el partido. El conjunto burgalés se había quedado sin continuidad ofensiva y comenzaba a sufrir ante un rival que aprovechaba sus errores para mantener el control.
Los locales trataron de reaccionar, con Taboada asumiendo responsabilidades y buscando alternativas para reducir la desventaja. Sin embargo, cada intento de acercamiento encontraba respuesta en un equipo letón que supo gestionar su renta sin precipitarse. El San Pablo consiguió acercarse hasta el 52-58, una diferencia que todavía permitía alimentar la esperanza de una remontada, pero el Rīgas Zelli volvió a golpear antes del final del periodo. El tercer cuarto concluyó con un 54-62 que obligaba a los burgaleses a firmar un último esfuerzo para evitar una nueva derrota europea.
El último periodo comenzó con el San Pablo intentando mantenerse con vida. Joaquín Taboada continuó aportando energía y puntos, mientras DJ Steward trataba de asumir el protagonismo ofensivo que necesitaba su equipo. Pero la reacción no terminó de llegar. Los burgaleses encontraban demasiadas dificultades para generar ventajas claras y el conjunto letón aprovechaba cada posesión para mantener a raya a su rival.

Con el marcador en 60-68, todavía existía margen para apretar el encuentro, pero Martynas Varnas apareció para ampliar de nuevo la diferencia hasta el 60-73. El golpe resultó prácticamente definitivo. El San Pablo lo intentó hasta el final, aunque le faltaron acierto, continuidad y capacidad para desactivar el control visitante. El Rīgas Zelli administró su ventaja durante los últimos minutos y terminó llevándose una victoria por 71-79 que reflejó su superioridad en la segunda mitad.
En el apartado individual, DJ Steward volvió a ser el máximo anotador burgalés con 18 puntos, mientras Joaquín Taboada firmó una actuación destacada con 16. Dusan Radosavljevic aportó nueve puntos y Chase Audige sumó siete, los mismos que Christian Sengfelder. Sin embargo, el esfuerzo de sus principales referentes no fue suficiente para compensar las dificultades colectivas que aparecieron después del descanso.
La derrota deja al San Pablo Burgos ante la necesidad de reaccionar. El equipo había demostrado en el primer cuarto que podía levantarse de un mal comienzo, pero no consiguió mantener esa respuesta cuando el Rīgas Zelli tomó definitivamente el mando del encuentro. La falta de continuidad ofensiva y los problemas para frenar el juego visitante terminaron pesando demasiado en una noche en la que el Coliseum esperaba una alegría europea.
Ahora toca pasar página y recuperar confianza. La EuroCup exige regularidad, concentración y capacidad para competir durante los cuarenta minutos, tres aspectos que el conjunto burgalés deberá reforzar si quiere cambiar la dinámica. El próximo compromiso europeo ante los Rostock Seawolves, previsto para el 4 de noviembre en el Coliseum, ofrecerá una nueva oportunidad para buscar una reacción ante su afición.
Ficha técnica
71 – Recoletas Salud San Pablo Burgos: Ziga Samar (2), DJ Steward (18), Joaquín Taboada (16), Chris Sengfelder (7) y Sekou Doumbouya (3) –cinco inicial– Chase Audige (7), Balsa Koprivica (2), Dusan Radosavljevic (9), Rubén Guerrero (-), Raúl Lobaco (2), Dani Díez (5), Pablo Almazán (-).
79 – Rigas Zelli: Benjamin Shungu (13), Rolands Sulcs (6), Tyler Wahl (12), Ivan Tkachenko (15) y Klavs Cavars (2) –cinco inicial– Tony Perkins (2), Toms Skuja (2), Ody Oguama (6), Martynas Varnas (15), Tomas Talcis (-), Janis Berzins (6).
Cuartos: 21-17; 14-22; 19-23; 17-17.
Árbitros: Milivoje Jovcic, Kerem Baki y Edoardo Gonella.
Incidencias: Partido correspondiente a la quinta jornada de BKT EuroCup disputado en el Coliseum ante 6896 espectadores. Se guardó un minuto de silencio antes del inicio del encuentro en memoria de las víctimas del trágico accidente de tren ocurrido este miércoles en Urda (Toledo).




