El Recoletas Salud San Pablo Burgos sufrió su primera derrota europea de la temporada al caer por 93-80 ante un Aris de Salónica que dominó durante buena parte del encuentro y castigó con dureza los problemas defensivos y ofensivos del conjunto burgalés durante una primera mitad para olvidar. Los de Porfi Fisac reaccionaron tras el descanso, llegaron a reducir considerablemente la diferencia y volvieron a competir, pero el enorme lastre acumulado durante los primeros veinte minutos terminó siendo definitivo.

El conjunto burgalés comenzó el encuentro con personalidad. Chase Audige asumió desde el primer momento la responsabilidad ofensiva y dos triples suyos ayudaron al San Pablo a colocarse por delante, llegando a disfrutar de un 4-8 que hacía pensar en un partido abierto y equilibrado.

Pero el Aris reaccionó inmediatamente. El conjunto dirigido por Vassilis Spanoulis encontró espacios desde el perímetro y, sobre todo, comenzó a imponerse físicamente. Un parcial de 8-0 colocó el 12-8 y cambió por completo el escenario. El equipo griego empezó a controlar el rebote, a correr y a castigar cada error burgalés. El San Pablo entró entonces en una dinámica peligrosa. La producción ofensiva se frenó y el Aris aprovechó cada posesión para aumentar la distancia. Al final del primer cuarto, el marcador ya reflejaba un preocupante 28-14.

Lo peor estaba todavía por llegar. El San Pablo Burgos intentaba encontrar soluciones, pero el Aris tenía demasiados recursos. Jeremiah Robinson-Earl hacía daño en la pintura, mientras que Nenad Dimitrijevic dirigía con criterio los ataques locales. La defensa burgalesa sufría para contener las diferentes amenazas del equipo griego. La diferencia fue creciendo hasta alcanzar los 20 puntos con el 46-26, y el conjunto de Spanoulis terminó marchándose a los vestuarios con una máxima de 23 puntos: 53-30.

Veintitrés puntos de desventaja en un partido de EuroCup parecían dejar la remontada prácticamente imposible. El San Pablo había anotado solamente 30 puntos en toda la primera mitad y, sobre todo, había concedido demasiado ante un rival que estaba jugando con mucha más intensidad.

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Pero el equipo de Fisac no bajó los brazos. Tras el paso por vestuarios apareció otro San Pablo Burgos. Mucho más agresivo, más intenso y con mayor capacidad para atacar el aro. Audige volvió a asumir protagonismo desde el perímetro y Balsa Koprivica empezó a hacerse notar en la pintura. El Aris llegó a ponerse 59-34, alcanzando su máxima ventaja de 25 puntos, pero el partido comenzó a cambiar. El San Pablo encontró por fin continuidad ofensiva y comenzó a recortar diferencias.

Audige y Koprivica lideraron la reacción y el equipo burgalés consiguió cerrar el tercer cuarto con un parcial de 16-25, reduciendo la distancia hasta el 69-55, pero no era suficiente, sin embargo sí era una señal de que el partido todavía no estaba completamente decidido.

El último cuarto confirmó la reacción. El Aris salió dispuesto a cortar cualquier intento de remontada y consiguió un 7-0 que devolvió la diferencia hasta el 76-55. Sin embargo, el San Pablo Burgos siguió creyendo. Sekou Doumbouya y Dani Díez aparecieron en el momento más delicado y el equipo castellano comenzó a recortar nuevamente. La diferencia llegó a situarse en 83-71, obligando a Spanoulis a parar el partido con un tiempo muerto.

Ahí estuvo quizá la última oportunidad burgalesa. El San Pablo había conseguido convertir un partido completamente roto en un encuentro con cierta tensión, pero el Aris respondió con experiencia. Los locales volvieron a encontrar tiros exteriores y recuperaron el control en los minutos decisivos para acabar cerrando el encuentro con el 93-80 definitivo.

En el apartado individual, Chase Audige fue el máximo anotador del San Pablo Burgos con 25 puntos, confirmando el gran momento con el que ha comenzado la temporada. Sekou Doumbouya aportó 18 puntos, mientras que DJ Steward terminó con 13.

En el Aris, Nenad Dimitrijevic fue el gran protagonista con 21 puntos, acompañado por los 13 de Vasilis Charalampopoulos y los 11 de Jeremiah Robinson-Earl, Matthew Morgan y Adam Mokoka.

El 28-14 del primer cuarto y el 25-16 del segundo explican buena parte de la derrota. En cambio, el San Pablo fue capaz de ganar tanto el tercer cuarto (16-25) como el último (24-25), una circunstancia que deja una lectura positiva dentro de una noche complicada.

La derrota deja al San Pablo Burgos con una victoria y una derrota en sus dos primeros partidos de EuroCup, pero también con la sensación de que todavía tiene margen para crecer. El principal aprendizaje de Salónica es evidente: ante equipos con la calidad y profundidad del Aris, regalar una primera mitad como la disputada en Grecia supone prácticamente condenarse.

La competición continental volverá ahora al Coliseum, donde el San Pablo Burgos recibirá al Hapoel Midtown Jerusalem el próximo 14 de octubre, pero ojo será un partido exclusivo para abonados y con control en la entrada de DNI, según acaba de anunciar el club.

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