
El Grupo Ureta Tizona Burgos continúa dando forma a una plantilla ambiciosa para la temporada 2026-27 con la incorporación del estadounidense Jalen Tate, un alero de 1,96 metros y 28 años que llega tras completar una sólida campaña en la Primera FEB con Acunsa Gipuzkoa. Se trata de un jugador contrastado en la categoría, con experiencia internacional y un perfil muy completo que puede aportar puntos, generación de juego y un importante trabajo defensivo.
Tate aterriza en Burgos después de promediar 12,2 puntos, 2,1 rebotes y 4 asistencias por encuentro en la liga regular con el conjunto donostiarra. Más allá de los números, destacó por su capacidad para asumir responsabilidades con el balón, crear ventajas para sus compañeros y aparecer en los momentos importantes. En el playoff elevó incluso su rendimiento, firmando 14 puntos, 4 rebotes y 3 asistencias de media, demostrando que sabe competir cuando la exigencia aumenta.
Formado en el baloncesto universitario estadounidense, Tate dejó huella en Northern Kentucky, donde fue creciendo año tras año hasta convertirse en uno de los jugadores más determinantes de la Horizon League. En su última temporada allí alcanzó los 13,9 puntos, 5,4 rebotes y 3,6 asistencias, cifras que le abrieron las puertas de una universidad de primer nivel como Arkansas, integrante de la poderosa Southeastern Conference (SEC). Bajo las órdenes de Eric Musselman siguió mostrando su polivalencia, promediando 10,9 puntos, 3,8 rebotes y 3,8 asistencias en una temporada en la que los Razorbacks alcanzaron el Elite Eight del torneo NCAA.
Tras finalizar su etapa universitaria comenzó una extensa carrera profesional que le ha llevado por diferentes ligas europeas y americanas. Pasó por Alemania con los GIESSEN 46ers antes de continuar su trayectoria en México, Kosovo, Bélgica y España. En todos esos destinos dejó muestras de su capacidad para adaptarse rápidamente y convertirse en un jugador importante. Especialmente destacadas fueron sus campañas en Leuven Bears, donde firmó 15,8 puntos y 4,6 asistencias por partido, y en Amics Castelló, donde fue una de las referencias ofensivas del equipo con 15,2 puntos de promedio y un excelente 37 % en triples.
Su regreso a la Primera FEB con Gipuzkoa confirmó que sigue siendo uno de los exteriores más fiables de la competición. Aunque redujo ligeramente su anotación respecto a campañas anteriores, asumió un mayor peso en la dirección del juego, alcanzando las cuatro asistencias por encuentro y manteniendo buenos porcentajes de lanzamiento, con un 51,7 % en tiros de campo. Es un jugador capaz de iniciar los ataques, jugar como escolta o alero e incluso ejercer como base en determinados momentos gracias a su visión de juego y a su inteligencia táctica.
Precisamente esa versatilidad es uno de los aspectos que más puede aprovechar el Tizona. Tate no es un anotador unidimensional, sino un jugador que entiende el baloncesto, lee bien las situaciones y sabe cuándo acelerar, cuándo distribuir el balón y cuándo asumir protagonismo. Además, su físico le permite defender varias posiciones exteriores, aportando intensidad y experiencia en ambos lados de la pista.
Con 1,96 metros, buen manejo de balón y capacidad para jugar con y sin la pelota, encaja perfectamente en el estilo dinámico y vertical que suele proponer el conjunto burgalés. Puede generar desde el bloqueo directo, castigar en transición, atacar el aro con potencia y encontrar a los compañeros cuando las ayudas defensivas llegan. Aunque el lanzamiento exterior no ha sido siempre su principal virtud, ha demostrado en varias temporadas que puede ser una amenaza desde la línea de tres cuando encuentra continuidad.
El fichaje también supone incorporar un jugador que conoce perfectamente la categoría. Después de sus etapas en Castellón y Gipuzkoa no necesitará un periodo largo de adaptación, algo especialmente importante para un equipo que aspira a competir desde la primera jornada. Su experiencia en distintos países y competiciones le convierte además en un jugador acostumbrado a asumir distintos roles dentro de un vestuario.
Con la llegada de Jalen Tate, el Grupo Ureta Tizona suma un exterior completo, experimentado y con capacidad para influir en muchas facetas del juego. No solo añade puntos al perímetro, sino también creación, liderazgo y una notable lectura táctica. Sobre el papel, es un fichaje de garantías para un equipo que quiere seguir creciendo en la Primera FEB y luchar por objetivos ambiciosos durante la temporada 2026-27.





