La noticia más esperada en mucho tiempo saltó y LeBron James se unirá finalmente a los Philadelphia 76ers para luchar por un posible último campeonato en el que ya si que podría ser su último baile en el mundo del baloncesto.

Y es que el genio de Akron ha decidido unirse a los Sixers después de tener en vilo a todo el mundo de este deporte que estaba pendiente de conocer donde jugaría tras anunciar su salida de Los Ángeles Lakers donde no ha podido volver a campeonar desde aquel anillo del año de pandemia.

A sus 41 años ha firmado un contrato por dos temporadas en busca de devolver a la franquicia de la Bahía un título que no levanta desde hace 43 años. Y esta vez parece que con el equipo que están montando van muy en serio a por ello.

Cobrando «solo» 8 millones de dólares y con la segunda temporada com opcional según se informa, «King» James llega a una franquicia con ganas de luchar por todo. En la que será su 24ª temporada en la liga, llega a Philadelphia con la intención de lograr su quinto anillo y completar los dedos de una mano antes de retirarse.

A una plantilla que ya contaba con Tyres Maxey, Joel Embiid y que acabada de incorporar a Jayulen Brown de los Boston Celtics, solo le faltaba la guinda que ha supuesto la llegada de LeBron James para convertirse en claros aspirantes a todo.

Muchos esperaban ver la dupla Curry – James en la Bahía de San Francisco peor finalmente no se ha dado y James buscará devolver el anillo a los Sixers que no lo logran desde el ya lejano 1983, cuando vencieron a Los Lakers en la final guiados por un gran Moses Malone.

Mucho tiempo ha pasado y parece que la llegada de James debería suponer el fin de esa larga travesía sin títulos por la NBA con un equipo que quiere superar sus límites y pasar rondas hasta tener opciones de luchar por ese ansiado anillo.

El para muchos mejor jugador de todos los tiempos, aterriza en los Sixers con un objetivo claro: el anillo de campeón antes de su retirada. La NBA ya sabe donde jugará y el mundo del basket espera con ganar ver la imagen de LeBron James con la elástica de los Sixers enfundada.

¡Qué empiece el espectáculo!