Los actuales campeones de la NBA están empezando a demostrar que pueden lograr el back to back tras imponerse por segunda vez a los Phoenix Suns por 120 a 107 en un Paycom Center vestido de gala para la ocasión.

Los Suns dieron mucha guerra desde el inicio en toda la primera parte, pero aún así llegaron 8 abajo al descanso.

La buena defensa local, con mención especial a Williams anulando a Booker, y el acierto de Holmgren en el tercer cuarto para distanciar a su equipo en el marcador (63-77, diferencia a la postre decisiva) fueron claves en este segundo partido. Tampoco Green estuvo cómodo en la pista, lanzando muchos tiros forzados. 

Los de Arizona siguieron luchando, pero los pupilos de Mark Daigneault fueron capaces de mantener esa diferencia en el marcador, entrando en el último cuarto con 23 puntos de ventaja (77-100). Esa solidez en la pista es la que los da como claros favoritos en la conferencia Oeste. 

Por el otro lado un inspirado Brooks fue el estilete en ataque de los Suns (30 puntos, 6 rebotes) y lograba acercar un poco a su equipo con un triple a falta de 8 minutos para el final (89-106)  pero los de Oklahoma City supieron aguantar el tipo con firmeza.

Como siempre Shai Gilgeous-Alexander tampoco se escondió y brilló con luz propia anotando 37 puntos aunque esta vez fue el ex de Gonzaga el jugador más importante ya que gracias a él pudieron marcharse de manera decisiva en el marcador. Chet acabó con 19 puntos y 8 rebotes y también intimidó de lo lindo en defensa.

Jordan Ott está echando mucho en falta la ausencia del pívot Mark Williams por lesión en un pie, que hubiese equilibrado el juego interior de la serie. Phoenix está llegando hasta donde puede pero le falta un peldaño para llegar al nivel de juego de los Thunder.

Mucho ojo a la lesión en la pierna del otro Williams, de OKC, que podría condicionar las aspiraciones del equipo en estos play-off. Se retiró a los vestuarios en el tercer cuarto saltando todas las alarmas.

Por otro lado los Pistons empataron en casa su serie ante los Magic (1-1) gracias a un desequilibrante Cunningham (27 puntos).