Natalie van den Adel ha anunciado el adiós a las canchas tras muchos años de profesional. En España ha dejado huella en los equipos que ha pasado y por ese motivo no hemos querido dejar pasar la oportunidad de hacerle una pequeña entrevista en un momento tan especial para un deportista como es la retirada.

Jugadora de sonrisa eterna cuelga las botas a sus 35 años y atiende a nuestro director los primeros días tras haber anunciado su retirada.

Juan Antonio Rodríguez (JA) – ¿Qué tal Natalie? ¿Cómo te sientes tras anunciar tu retirada como jugadora profesional?

Natalie van den Adel (N) – Sinceramente, siento alivio. Lo he estado pensando desde hace tiempo y sé que mi vida va a cambiar, pero estoy lista para ello.

JA – ¿Cuándo sentiste por primera vez que había llegado el momento de retirarte?

N – Creo que hace dos años realmente empezó a ser una idea, pero fue solo esta última temporada cuando empecé a pensarlo más seriamente.

JA – Tras tantos años jugando al baloncesto ¿Qué recuerdas con más cariño, esa joven que se abría paso como profesional o la jugadora con más experiencia, líder en los vestuarios?

N – Es muy difícil elegir solo una cosa. Creo que me voy a quedar con todo. Estoy muy orgullosa de todo lo que he logrado y de durante cuánto tiempo he podido hacer esto. Nunca habría imaginado esto cuando empecé a jugar al baloncesto.

Pero también estoy muy orgullosa de la persona en la que me he convertido y del camino que he recorrido personalmente a través de esta vida en el baloncesto.

JA – Tras salir de tu Holanda natal has jugado en varios países ¿Qué te ha aportado esta experiencia tanto a nivel jugadora como persona?

N – Creo que simplemente aprendí a adaptarme a mi entorno y a trabajar con diferentes personas en distintos clubes. También creo que soy resiliente, que he enfrentado la adversidad y que siempre he salido más fuerte. Sé cómo vivir en diferentes culturas, pero también sé cómo mantenerme fiel a mí misma.

JA – El deporte profesional supone sacrificar muchas cosas. ¿Qué has sacrificado que ahora echando la vista atrás te arrepientes haber dejado?

N – No me arrepiento de nada. Sabía que tenía que hacer sacrificios para poder jugar al más alto nivel. Es algo que todo atleta sabe. Lo único que me hubiera gustado haber podido vivir fue el nacimiento de mi sobrina. Fue muy duro para mí perdérmelo y no poder estar allí durante los primeros meses de su vida.

A lo largo de los años me he asegurado de hacer el esfuerzo por estar presente en su vida, y todo valió la pena cuando pudo verme ganar el campeonato este año.

JA – En España has jugado en varios clubs, pero posiblemente donde más huella hayas dejado es en Araski donde te consideran una leyenda. ¿Qué significa esto para ti?

N – Es un poco surrealista. Estoy muy agradecida de haber podido pasar tanto tiempo en un mismo lugar, y todavía no puedo creer que sea la primera persona en la lista de máximas anotadoras de un club profesional. Es algo que todavía me cuesta creer. Si me hubieran dicho esto cuando empecé a jugar al baloncesto a los 10 años, no lo habría creído.

JA – Entre tanto partido jugado me gustaría saber si recuerdas alguno en el que te vieras imparable. Y por otro lado uno que recuerdes pero de forma negativa para quitarlo de tu memoria.

N – Mis últimos meses en Lugo, con nuestro entrenador Fernán, sentí que jugué el mejor baloncesto de mi carrera. La confianza que me dio y la confianza que mis compañeras tenían en mí me ayudaron a llegar a ese nivel. También he luchado contra la ansiedad y el agotamiento emocional, así que hubo momentos en los que me sentí muy mal y me costó muchísimo hacer mi trabajo. Fue entonces cuando decidí tomarme un descanso.

Pero sinceramente, es muy fácil olvidar lo negativo. Cuando miro atrás y veo este camino recorrido, puedo decir con confianza que sí, jugué profesionalmente y disfruté muchísimo haciéndolo.

JA – El deporte también trae lesiones y algunas importantes. ¿Qué se aprende de esos momentos y qué sacas de positivo, si es que lesionarse puede tener un punto de vista positivo?

N – He tenido la suerte de no haber estado nunca fuera más que algunas semanas. Nunca sufrí una lesión que me dejara fuera toda la temporada, pero… sí tuve problemas con una hernia y dolor nervioso en la espalda, y llegó un momento en que eso se apoderó de toda mi vida.

Estar con dolor todo el día, todos los días, es muy agotador mentalmente y hubo momentos en los que quise simplemente dejarlo. Por suerte, recibí el tratamiento adecuado y pude tomar la decisión en mis propios términos.

JA – Ahora como ex jugadora ¿Qué consejo recuerdas que te hayan dado que trasladarías a las más jóvenes?

N – Disfrútalo. Absórbelo todo. Sé profesional. Trabaja duro. Y simplemente sé una buena persona. Con tu entrenador. Con tus compañeras. Con todos los aficionados. Contigo misma.

JA – Empieza una nueva etapa de tu vida. ¿Te has preparado para este momento tanto a nivel de formación como emocional? ¿Cuáles son tus planes a medio y largo plazo?

N – Sí, lo pensé mucho, así que estaba mentalmente preparada. Pero sinceramente, también es algo muy nuevo, da miedo y se siente extraño. Seguiré jugando algo de baloncesto en los Países Bajos por diversión, nada profesional, pero mi vida va a cambiar. Ya no será de manera profesional. Estoy descubriendo qué otras cosas me apasionan y voy a buscar un trabajo “normal”. Da un poco de miedo, pero también me hace ilusión descubrir cómo será mi vida.

JA – Por último tras tu carrera, ¿Cómo te gustaría ser recordada por todas las personas que te han acompañado en esta aventura?

N- Solo quiero que me recuerden como una buena compañera. Como una buena persona. Como alguien que llegaba con una sonrisa en la cara y hacía que el día de alguien fuera un poco mejor.