
Jornada 34 de la Euroliga en un Beogradska Arena absolutamente eléctrico, donde el Partizan de Belgrado firmó una de las victorias más espectaculares de la temporada tras imponerse en doble prórroga al Valencia Basket (110-104).
El partido se presentaba como un desafío mayúsculo para los de Joan Peñarroya, que afrontaban el duelo con bajas sensibles como las de Duane Washington y Tonye Jekiri, ante uno de los equipos más sólidos de la competición dirigido por Pedro Martínez. Y esa dificultad se hizo evidente desde el salto inicial. Valencia salió mucho más agresivo, dominando el rebote, presionando las líneas de pase y castigando en transición con gran acierto exterior. Un parcial contundente en el primer cuarto (17-27) reflejaba la superioridad taronja, llegando incluso a dominar con claridad en el rebote.
Sin embargo, el Partizan reaccionó en el segundo cuarto impulsado por su gente. El Beogradska Arena volvió a ser ese factor diferencial, y sobre la pista emergieron Sterling Brown y Carlik Jones. El primero, desatado desde el perímetro, firmó una actuación descomunal con 31 puntos, mientras que el segundo volvió a ejercer de líder total, generando ventajas constantes. Junto a ellos, Dylan Osetkowski castigaba con su tiro exterior para devolver la igualdad al marcador (41-41 al descanso) tras un gran parcial local.
Tras el paso por vestuarios, Valencia volvió a golpear. Los de Pedro Martínez aprovecharon un momento de desconexión ofensiva del Partizan, que estuvo varios minutos sin anotar, para recuperar el control del partido. Kameron Taylor lideró a los visitantes, bien secundado por Brancou Badio, que castigaban desde el perímetro y mantenían a los suyos por delante al final del tercer cuarto (59-66).
El último periodo fue un ejercicio de resistencia del Partizan. A pesar de que Valencia llegó a situarse con ventaja (80-72), los serbios no bajaron los brazos. Brown volvió a asumir responsabilidades en ataque, mientras que Jones, desde la línea de tiros libres, igualaba el encuentro (80-80). El final del tiempo reglamentario fue caótico, con errores por parte de ambos equipos, incluido un triple fallado por Badio que enviaba el partido a la prórroga (84-84).
En el primer tiempo extra, Valencia volvió a tomar la delantera, llegando a ponerse +7. Pero entonces apareció el carácter del Partizan. Un triple espectacular de Nick Calathes, junto a acciones defensivas clave de Isaac Bonga, devolvieron la vida a los locales. Y como no podía ser de otra manera, Carlik Jones se echó el equipo a la espalda: canasta, balón recuperado y triple frontal para empatar el partido (97-97) y forzar una segunda prórroga.
Ahí ya no hubo dudas. El impulso emocional estaba del lado serbio. Sterling Brown abrió el segundo tiempo extra con seis puntos consecutivos, Calathes firmó una acción defensiva decisiva con un tapón sobre Taylor, y el propio Brown sentenció desde el triple, desatando la locura en Belgrado.
Victoria épica del Partizan (110-104), quinta consecutiva en Euroliga, en un partido que lo tuvo absolutamente todo: ritmo, alternativas, errores, carácter… y un final para el recuerdo. Más allá de la clasificación, donde ambos equipos ya tenían sus objetivos definidos, este triunfo confirma una sensación clara: el Partizan ha encontrado su identidad. Y con este nivel colectivo, los de Peñarroya llegan lanzados al tramo decisivo de la temporada, con la mirada puesta en revalidar el título de la ABA League.




