Sandra Prieto es una vieja conocida de esta casa y toca como siempre repasar como le ha ido su año en el Torpan Pojat de Finlandia.

Este año para la entrenadora gallera, que no pierde ese acento de su tierra, ha sido algo diferente, entrenando a jugadoras más jóvenes, en etapa de formación, en lo que ha supuesto un nuevo reto para Sandra.

Junto a nuestro director, Juan Antonio Rodríguez, trata este y otros temas en una entrevista que no os podéis perder.

Juan Antonio Rodríguez (JA) – Primero de todo, Sandra! ¿Qué tal estás?

Sandra Prieto (S) – Buenas, estoy bien, en un torneo en Gotemburgo y muy contenta a la par que cansada pero poniendo el broche final en este torneo amistoso en el que hemos ganado los dos primeros partidos y vamos a por el tercero a ver si podemos llevarnos el torneo.

JA – Ya acabando una temporada diferente para ti por no ser entrenadora como tal y si gestora de la cantera en tu club en Finlandia. ¿Cómo lo has llevado?

S – Si, la temporada ha sido diferente. Si que he sido entrenadora y coordinadora de las categorías u13, u14 y u15. Todas esas niñas estaban bajo mi cargo y he tenido a mi cargo unos 6-7 entrenadores ayudantes no profesionales que vienen en horarios adaptados a sus opciones y mi objetivo era que estuvieran activos y partícipes del proceso de construcción del equipo y al mismo tiempo ser yo la cabeza principal de todo esto.

Hasta ahora en Finlandia solo había entrenado U19 y sénior, Liga 1 y Liga 2 y cuando me lo ofrecieron inicialmente la cabeza lo vio como un paso atrás, pero ellos me lo explicaron muy bien. Me decías: te necesitamos aquí para construir el club desde cero y que tú seas esa persona.

Poco a poco fui entendiendo mi rol y le di la importancia que no le había dado al principio e incluso aunque ellos me lo decían así, yo no me lo creía. No me ha costado adaptarme porque tu filosofía y forma de entrenar es la misma, pero pones el foco en cosas diferente a lo que haces cuando entrenas a sénior, donde lo importante es el resultado. Entrenar a estas niñas es un up and down constante y con niñas que no habían competido a este nivel fueron creciendo a pesar de que al principio nos costó mucho ganar.

A partir de navidad y tras un invierno que es muy duro por las pocas horas de luz que hay, nos costó levantar el partido y tras un mal partido en febrero revertimos la situación y fue un punto de inflexión y logramos meternos entre los 10 mejores equipos del país con unas niñas que habían jugado en segunda división.

Hemos ido creciendo y creando equipos que poco a poco han ido mejorando para sorpresa de muchos padres y entrenadores rivales pero los resultados han ido llegando y en todas las categorías hemos ido ganando para que en el club haya la sensación de que las cosas se están haciendo muy bien.

JA – Cuenta a nuestros lectores que función has desempeñado.

S – La función era clara: enseñar a unas niñas a jugar a baloncesto y crear un equipo que pueda ir creciendo día a día, tanto en los entrenos como en la competición. Y creo que lo hemos conseguido a la vista de los resultados que han ido llegando tras el trabajo realizado.

JA – ¿Te ha costado adaptarte a una nueva función que supone algo diferente a lo que hacías anteriormente?

S – La verdad es que no me ha costado adaptarme, porque al final es baloncesto y la forma en la que uno lo entiende no cambia a pesar de no estar entrenando a sénior, que lo que se busca es el resultado. En este caso se busca la mejora de las jugadoras y eso lo hemos ido consiguiendo.

Además he recuperado una sensación que hacía tiempo que no tenía porque los profesionales tienen la presión por ganar, y aquí la presión te la pones tú misma esperando ver el cambio en las jugadoras lo antes posible. Y en ese sentido ellas me enseñaron que el cambio llega después de mucho trabajo y con altibajos constantes.

JA – ¿Qué objetivos te planteaste al principio de la temporada y cuales has cumplido?

S- Los objetivos eran claros: la mejora de las jugadoras y por ejemplo meterme en el campeonato de Finlandia no era el objetivo ni mucho menos, porque conocía lo complicado que era de mi primera etapa en este país.

JA – A toro pasado, ¿Qué harías diferente en estos meses y porqué?

S – No creo que cambiara mucho del trabajo realizado porque los resultados y la mejoría de las jugadoras a la vista está. Me he apoyado mucho en ellas a la hora de entender que están en una edad complicada y donde cuando están arriba, están muy arriba, pero cuando viene el momento de bajón hay que estar para apoyarlas y entenderlas. Y a partir de esos momentos, buenos y malos, construir a la jugadora

JA – ¿Tienes alguna “espina” que sacar y si se puede saber cual es y como crees que podrías sacarla?

S – No tengo ninguna espina. Creo que todo lo que he hecho en mi carrera, tanto en España como aquí, lo he disfrutado mucho. Incluso en momentos complicados he sacado cosas en limpio.

JA – La gestión de grupos no es fácil y menos en niños/as pequeñas, sobre todo por el tema padres. ¿Cómo lo has gestionado? ¿La cultura finesa hace las cosas más fáciles o difíciles?

S – Los niños son niños en todas partes y los padres son padres en todas partes. Los padres quieren ver a sus hijos felices y también les quieren ver jugar mucho. El grupo de padres que tengo es maravilloso y siempre hay alguno que reclama cosas que no le tocan pero son temas que se tratan con respeto.

La cultura hace las cosas difíciles en el sentido de que ellos son de Tsemppiä peliin, Ei mitään «suerte en el partido pero si no ganas no pasa nada» y a veces las cosas si que importan, y ellos me transmiten a mi paciencia y yo carácter. El tema de la oscuridad en invierno si que es un tema que les afecta en su carácter, algo que no sé porqué a mi no me pasa.

JA – La pregunta obligada de siempre, ¿para cuándo Sandra Prieto de vuelta en España? ¿Sigues en contacto con el baloncesto español o crees que tu aportación en el extranjero está más valorada de lo que puede estar en España?

S – Volver a España de momento no entra en mis planes porque estoy disfrutando mucho de mi vida en Finlandia, del baloncesto de aquí, de como me dejan trabajar, puedo trabajar muy a gusto y tengo mucha confianza en mi misma y la gente confía en mi. No tengo miedo en ir a ninguna parte del mundo pero no tengo prisa.

Cada fin de semana voy siguiendo la LF Endesa sobre todo al BAXI Ferrol, y veo Eurocup y Euroliga para seguir en contacto y aprender, pero de momento no veo que nadie de momento venga de España a buscarme. Aquí me siento muy valorada y me dan la importancia que creo que se le debe dar a un entrenador sea de la categoría que sea.

Desearle lo mejor a Sandra que siempre está dispuesta a charlar con nosotros y que está dejando el sello de su baloncesto en Finlandia donde el futuro dirá que su gran trabajo da frutos al baloncesto femenino de ese país.