Txus Vidorreta ha puesto fin a la que ha sido su segunda etapa como entrenador de La Laguna Tenerife, confirmando asi el rumor que situaba al técnico vasco fuera de las islas tras liberarse de su contrato.

El entrenador se va con los éxitos de dos Basketball Champions League y tres Copas Intercontinentales, por lo que su legado será eterno en el cuadro aurinegro que ahora, tras ocho años, debe buscar nuevo entrenador para que el proyecto siga siendo tan competitivo y exitoso como con Vidorreta en el banquillo.

Es la etapa dorada de un club que en las últimas temporadas ha sido una máquina de competir y se ha consolidado entre los mejores equipos de la competición, y de eso gran parte de culpa tiene su técnico, Txus Vidorreta.

A esto se le suma que ha jugado una final de la Copa del Rey y ha llegado nueve veces a los Playoff de la Liga Endesa en una clara muestra de lo que ha logrado este equipo en esta etapa en el CB Canarias.

Vidorreta llegó al banquillo del equipo en noviembre del 2015, y tras un paréntesis en la temporada 2017-2018 para entrenar a Valencia Basket, volvió para estar hasta la fecha dirigiendo al equipo que ha dejado este año tras jugar las semifinales de Liga Endesa tras eliminar al favorito de la competición, el Real Madrid.

El técnico ha sido elegido por la FIBA como mejor entrenador de la década en la Liga de Campeones, donde su equipo ha sido siempre uno de los favoritos para levantar el título.

Se marcha tras 530 encuentros en el banquillo del equipo y con una seña clara de identidad junto a jugadores como Huertas o Shermadini que han mostrado su mejor versión con Txus en el banquillo a pesar de su edad.

El discurso que ha dado ha sido muy emotivo y os lo dejamos aquí porque es un momento histórico:

«Muchísimas gracias a todos los que habéis estado tantos años trabajando junto a mí, haciéndonos mejores como club. A los jugadores, ha sido un placer formar parte de vuestro grupo. Hemos completado temporadas brillantes y, en algún caso, histórica. Gracias Aniano por tu confianza las dos veces y transmitírsela a Félix, Santi, Dani y el consejo de administración. También a la afición, que ha sido un pilar impresionante en los éxitos del equipo y en el crecimiento, y a la gente de Tenerife.

En mi vida ha habido dos decisiones fundamentales. La primera fue en 1992, cuando dejé mi trabajo en la SER para hacerme entrenador. La segunda en 2018, el momento en el que mi familia y yo decidimos volver a Tenerife. Han sido 10 temporadas, ocho en esta última etapa, extraordinarias en lo deportivo y, ante todo, lo personal.

Os preguntaréis… ¿y entonces por qué? En la vida hay que saber cuándo llega a su fin tu ciclo. Esto no es cosa de dos días. Lo hemos llevado todo con discreción y fluidez. Yo creía que el proyecto necesitaba caras nuevas. Y esa sensación no se iba a dar si el entrenador seguía siendo el mismo, creo que yo tenía que dar un paso al costado para que el club afronte un paso con la misma ilusión. Puedo estar equivocado, pero es lo que he sentido. Y como lo he sentido, también puedo decir que me he sentido un poco extenuado y agotado para frontar una 11ª temporada aquí con lo que implica. Los días fuera de casa, los viajes… Para empujar al nivel de estos años, necesitaba estar absolutamente convencido. Y no lo estaba.

Agradezco al club su comprensión. Sé que ha sufrido por mi decisión, lo ha demostrado. Principalmente, permitiendo mi salida. Se abre una nueva etapa para el club, que seguiré con interés, y otra para mí. La abro con ilusión junto a mi familia, y con la duda de si estamos acertando o no. El techo que hemos tenido en Tenerife, ha sido muy alto y hemos pasado aquí muchos años. Casi un tercio de mi vida deportiva la he pasado en las islas.

Para mí era muy importante salir bien de Tenerife. Con este Last Dance del Playoff creo que hemos salido muy bien. En semifinales y con un baloncesto de altísimo nivel. Después de años muy buenos, aunque no tanto como los vividos en Tenerife, no pude salir bien de Bilbao. Y esa era también una vocecita que tenía dentro. No podía salir dos veces mal de los sitios que más quiero.

Mi prioridad ahora es encontrar la fórmula para seguir activo al máximo nivel. Y, en segundo lugar, dentro de los compromisos de rescisión de contrato hay algunos que están escritos y otros que no. La primera palabra sobre todos los integrantes de la plantilla la tiene el club. Ahora bien, si se comunica alguna baja, yo estaré atento porque han sido muchos años con algunos de estos jugadores. Pero en nuestro compromiso de salida está en que no voy a entrar, bajo ningún concepto, en jugadores que quiere el club que siga»

Empieza una nueva etapa para La Laguna Tenerife y la figura de Txus Vidorreta será difícil de reemplazar.