
Por Pistol Soler
Una semana dentro de Utah State para entender que el baloncesto universitario no se juega solo en la pista: se construye cada día, desde dentro, con trabajo, cultura y personas.
Mi semana en Utah ha sido una de esas experiencias que se quedan grabadas para siempre. Vivir el baloncesto universitario americano desde dentro, como se construye un proyecto, una identidad y como se trabaja el día a día de la mano en primera persona, todo ello, gracias a Coach Wes Brooks y todo su staff —con una mención muy especial para mi amigo Quim Gómez, pieza clave para que todo esto fuera posible— ha sido un auténtico privilegio. Aprovechando la estancia, también pude disfrutar de un partido NBA en directo entre Utah Jazz y Miami Heat, todo ello en un entorno espectacular de montañas nevadas, lagos inmensos y paisajes que impresionan.
Durante siete días tuve la oportunidad de vivir una experiencia muy especial en el estado de Utah, una de esas semanas que te marcan cuando te gusta el baloncesto y entiendes que este deporte es mucho más de lo que ocurre dentro de la pista. Fue un viaje intenso, lleno de partidos, entrenamientos, conversaciones y momentos que ayudan a comprender por qué aquí el baloncesto se vive de una manera tan profunda y auténtica y de todas las facilidades que reciben los deportistas para centrarse en estudios y baloncesto sin problemas. Este ha sido ya mi tercer viaje a Estados Unidos; en anteriores ocasiones pude disfrutar de Western Michigan en Kalamazoo, conocer otras universidades como Michigan State, Wisconsin, Notre Dame.. y visitar Chicago ciudad (En la web podéis encontrar artículos, con fotos y entrevistas a jugadoras relacionadas con el baloncesto universitario).
Durante toda la semana estuve alojado en Logan, una ciudad con un encanto muy particular, situada en un valle rodeado de montañas espectaculares. La naturaleza está siempre presente: carreteras que se pierden entre montañas, amaneceres tranquilos y una sensación constante de calma que contrasta con la intensidad del baloncesto que se vive allí. Logan es una ciudad pequeña, pero con una enorme alma universitaria y deportiva.

El gran epicentro es la Universidad de Utah State y, especialmente, el Dee Glen Smith Spectrum, conocido como el Magic Spectrum, un pabellón que puede superar los 10.000 espectadores y que transmite una mística muy especial cuando se llena.
Viajaba al estado mormón con curiosidad, especialmente por la imagen que a veces recibimos en España sobre Estados Unidos. Lo que encontré fue un estado tranquilo, muy familiar y con una fuerte influencia de la Iglesia Mormona.
Utah State University: el baloncesto desde dentro
Uno de los momentos más especiales del viaje fue poder conocer desde dentro la Universidad de Utah State. No como un simple espectador, sino accediendo a espacios que normalmente no se ven: entrenamientos, charlas previas a los partidos, la sala de vídeo donde se analizan las rivales, las instalaciones de trabajo diario, las pistas de entrenamiento y los pasillos internos del Dee Glen Smith Spectrum culminando con la presencia en tres partidos. Caminar por esos espacios es entender el respeto, la disciplina, la profesionalidad con la que se trabaja en el baloncesto NCAA y todo el legado dejado por anteriores jugadores, entrenadores y personal relacionado con la universidad.
Si hablas de Utah State es imposible no hablar de Jaycee Carroll, un auténtico mito de la universidad con una trayectoria espectacular a nivel universitario y luego a nivel profesional y que tuvimos en nuestro programa en exclusiva hace 1 año.
Tras su exitosa carrera como jugador, ahora colabora retransmitiendo los partidos del equipo femenino y entrenando en categorías inferiores con la ilusión que su hija Bella pueda jugar como hizo el en la universidad defendiendo los mismos colores con el mismo numero a la espalda. Después del primer partido femenino pude charlar con él, un momento especial que refleja la fuerte conexión entre la historia del programa y su presente.
Durante mi estancia pude ver dos partidos del equipo femenino y uno del equipo masculino. En el femenino, por desgracia Marina Asensio estaba lesionada y Mirembe Twehamye es redshirt en su primer año, por lo que no pudieron jugar. Aun así, fue especial ver en pista a Aitana Roselló y Paloma Muñoz ( saliendo de titular en su primer año), sentir su energía y el orgullo de ver talento español compitiendo en un entorno tan exigente en su primer año en EEUU es de mucho nivel y valor. Además de ellas, destacó Aaliyah Gayles, una jugadora con una historia personal de superación que aporta un valor especial al equipo (en breve también habrá artículo con entrevista).
El Magic Spectrum y un ídolo llamado Karson Templin
El partido del equipo masculino fue una experiencia difícil de olvidar. Más de 10.000 personas llenaron el Dee Glen Smith Spectrum, creando una atmósfera espectacular desde mucho antes del salto inicial. El juego colectivo del equipo es uno de sus grandes puntos fuertes, con todos los jugadores entendiendo su rol y trabajando para el éxito común. A nivel individual, Mason Falslev acaparó muchos focos por su enorme calidad y su proyección de futuro.
Pero si hay un nombre que conecta especialmente con la grada es el de Karson Templin. Ídolo absoluto para la afición, un jugador que quizá no destaque por una calidad descomunal, pero que aporta intangibles, lucha y garra. Esa entrega hace que la conexión entre público y equipo sea algo muy especial.
Conversaciones a pie de pista
El broche final llegó a pie de pista, con la posibilidad de realizar entrevistas tras los partidos. Pude charlar con Marina Asensio, con las tres jugadoras españolas rookies y con Coach Wes. Fueron conversaciones cercanas y muy humanas que aportaron contexto a todo lo vivido. Desde el liderazgo y la gestión de una temporada por parte de Coach Wes ( es su segundo año al mando del equipo con mejoras palpables y contantes de una temporada a otra), al balance de Marina en su año senior y sus planes de futuro, pasando por la visión de las jóvenes freshman como Paloma , Aitana y Mirembe en su primer año en la NCAA. Todo este material se publicará en las próximas semanas (estar atentos sobretodo en las tomas falsas jejeje).

La magia de la NBA en Salt Lake City
Desde Logan también hubo tiempo para desplazarme hasta Salt Lake City y vivir la experiencia NBA en primera persona. Asistir al partido entre Utah Jazz y Miami Heat fue algo especial sobretodo por ver las estatuas de John Stockton y Karl Malone que me llevaron a mis épocas de mozo allí por el 1998 viendo las finales NBA entre el equipo local y los míticos Bells del GOAT Michael Jordan. Más allá del resultado, un partido de la NBA en directo es difícil de explicar con palabras: la puesta en escena, el show previo, el ritmo del juego, el sonido del pabellón y la conexión del público con su equipo convierten cada acción en un espectáculo. Es una experiencia que deja huella y que recomiendo vivir al menos una vez en la vida si amas este deporte. Al tratarse de un partido de liga regular, no se vivió la tensión de unos playoffs, pero aun así el ambiente fue impresionante.

Naturaleza, montaña y desconexión
El viaje también me permitió descubrir otros rincones de Utah, como Bear Lake, un lugar sorprendente que rompe con muchos de los tópicos asociados al estado. Sus paisajes y colores muestran otra cara de Utah y ayudan a bajar el ritmo y desconectar. Estas excursiones, tanto al lago como por las montañas que rodean Logan, las hice junto a Quim Gómez, su mujer Nuria y Larry, el perro mimado de la casa, que fue parte inseparable de cada paseo.
Mención especial para esos desayunos proteicos necesarios para aguantar el ritmo del día y esas cenas algo más cargadas de hidratos, que obligaban a largas caminatas de al menos una hora con Larry para bajar la hinchazón. Paseos que se convirtieron en charlas profundas con Quim, hablando de baloncesto y de la vida.

Mucho más que baloncesto
Utah me dejó baloncesto del máximo nivel, paisajes impresionantes y, sobre todo, personas. Nada de todo esto habría sido posible sin Quim Gómez, gran amigo y pieza clave para que esta experiencia pudiera hacerse realidad. Una semana intensa, llena de aprendizaje y emociones, que ahora toca ordenar, contar y compartir desde la pasión por este deporte.




