La perseverancia al final tiene sus frutos y pese a sufrir en los últimos encuentros con resultados negativos, Meins Avenida consiguió la victoria lejos de casa tras disputar el encuentro de Eurocup Women frente a Namur en Bélgica.

Las de Raquel Romo necesitaban un partido así, creerse que pueden superar a un rival siendo fieles a su estilo aún a pesar de que «éste» no sea perfecto, pues hay que pulir muchas cosas. Sin embargo, y pese a comenzar con dudas y con un equipo belga muy combativo, supieron aprender de errores pasados, pausar los nervios y encontrar la forma de encarrilar un encuentro que se entendía como decisivo.

Esa igualdad del principio, fue un mero espejismo ya que la diferencia entre una plantilla y otra era más que evidente, pero el miedo a jugar fuera de casa, planeó durante los primeros minutos entre las salmantinas. Volvió la defensa y tras la aportación de todo el equipo se contuvo ese arranque inicial de Namur, buen día para repartir minutos y aprovechar para coger ritmo para jugadoras a quienes les estaba costando desarrollar todo su potencial.

Gran día para Sara Roumy, aunque de forma intermitente, la francesa atesora una buena mano, se nota cuando está cómoda y en este partido se vio lo mucho que puede aportar al equipo (19 ptos. 3 asist.), también Mikulasikova (14 ptos. 4 reb.), y una gran Davinia (14 ptos. 5 reb.) la joven jugadora catalana no tiene complejos y su desparpajo supone viento fresco para este equipo.

Si el primer cuarto fue algo apretado (17-23), la puesta en escena en el segundo fue ya definitiva, con Canella poco a poco entrando para dar serenidad, Soriano explosiva con su verticalidad y la no menos importante actuación de Inés Santibáñéz. Los minutos de la salmantina hicieron por fin justicia a lo mucho que lleva dentro esta jugadora, criticada a veces, pero demostrando que es una pieza fundamental en este equipo, seria, disciplinada y comprometida con el proyecto.

Por parte Belga sus armas se centraban en Monteiro con un poderío físico evidente, Leblon y Cambioli, a ratos, si bien las múltiples pérdidas de balón les penalizaban, Meins Avenida lo aprovechó con contraataques implacables, abriendo una brecha en el marcador que se antojaba definitiva aunque quedaba toda la segunda parte por jugar. Al llegar el descanso el marcador reflejaba un 23-44, las charras habían dejado anotar a las belgas únicamente 6 puntos, defensa, serenidad y mayor calidad que se hacía evidente.

Pero nunca hay que bajar los brazos, a Raquel le queda una asignatura pendiente que solventar y es la peligrosa desconexión que sufren sus jugadoras en determinadas fases del encuentro, ello implica una involución en el rival que se ve capaz de superarlas y desequilibrar la balanza.

El retorno de vestuarios supuso un subidón para las locales, el equipo no parecía el mismo y el parcial de 10-2 obligó a la entrenadora salmantina a replantear estrategias. Parecía que los fantasmas de los últimos partidos volvían a aparecer, afortunadamente la lección estaba bien aprendida, se volvió a jugar, a circular el balón, a tener las ideas claras y sobre todo a creer en sí mismas.

Se supo frenar el intento de reacción del conjunto belga con la participación de todo el bloque, Canella, Roumy, Mawuli, Mikulasikova, Santibánez, Davinia y por supuesto Soriano con un liderazgo que la convierte en santo y seña de este grupo. En menor medida la aportación de Johansson o Brown tuvo menos brillantez, tanto a la sueca como a la norteamericana les está costando rendir buenos minutos, en partidos como éste son las oportunidades para soltarse y ponerse al nivel de las demás.

Con el partido totalmente controlado y a falta de los últimos 10 minutos (44-65), el desarrollo del ultimo cuarto fue un monólogo salmantino, sin oposición y apenas resistencia, el objetivo era certificar la victoria y sacar la mayor ventaja de puntos posible ya sin presión.

Victoria sin paliativos para Meins Avenida, ante un rival muy inferior pero superando el muro que supone ganar lejos de casa, demostrando que su filosofía de juego puede tener buen final, y lo más importante sumando esfuerzos, uniendo más a las jugadoras y creando un camino que aún está en sus inicios.

EUROCUP WOMEN GAME 3 REGULAR SEASON

BASKET NAMUR CAPITALES 55 (17+6+21+11): Valentine Cambioli (9), Emmeline Leblon (10), Rapha Monteiro (18), Lore Devos (2), Batabe Zempare (2) -cinco inicial-, Emilie Saucibn (0), Isnelle Natabou (12), Maelle Meunier (4), Clemence Fonteyn (0), Febrissy (0).

MEINS AVENIDA 87 (23+21+21+22): Marta Canella (7), Sara Roumy (19), Stephanie Mawuli (9), Rebeka Mikulasikova (14), Emma Johansson (1) -cinco inicial-, Inés Santibáñez (7), Davinia Ángel (14), Kennedy Brown(4), Claudia Soriano (12).

ÁRBITROS: Hendrik Laas (EST), Monika Mincheva (BUL) y Indré Balnionyte-Geceviciene (LTU).