
Zeljko Obradovic vuelve a la escena del baloncesto europeo para dirigir a su Panathinaikos querido tras salir de forma algo abrupta de Partizan en medio de la pasada temporada.
En lo que parecía ser el fin en los banquillos del técnico más laureado de la historia de la Euroliga, se ha convertido en un regreso por todo lo alto a un Panathinaikos que ha rescindido a Ataman para afrontar la contratación del técnico serbio para los próximos tres años.
Y seguro que Zeljko lo tenía claro cuando le llamó el díscolo presidente griego, Dimitris Giannakopoulos, porque su historia con el cuadro verde es de éxito y amor mutuo, pero si había alguna duda las cifras de la operación la despejaron al instante al convertirse en el técnico mejor pagado de toda la competición.
Tras salir en 2012, después de 13 temporadas el frente del equipo, estaba claro que en algún momento sus caminos se volverían a cruzar, y en una Euroliga tan competitiva, y si encima el eterno rival es el que gana el título, la figura de Obradovic en el banquillo dota a Panathinaikos de una nueva arma para luchar por levantar el trofeo.
Las negociaciones no fueron fáciles, porque el técnico de 66 años parecía dispuesto a no volver a sentarse en un banquillo, pero el contrato que le pusieron encima de la mesa era algo irrechazable.
Los 12 millones de euros que se embolsará Obradovic en las próximas tres temporadas además del aumento de 10 millones de euros del presupuesto que ha prometido el presidente para reforzar la plantilla, son razones de peso para volver a entrenar y ver de nuevo al serbio luchando por todo con su equipo.
La noticia saltó y los griegos vuelven a entrar en escena para de la mano de Obradovic sumar una nueva Euroliga y plantar cara a Olympiacos que se ha convertido en el rival a batir tanto en Europa como en la liga doméstica.




