Unidad de Reproducción Vistahermosa Lucentum Alicante 65–35 CB Salliver Fuengirola Higuerón Hotel

El Unidad de Reproducción Vistahermosa Lucentum Alicante escribió este viernes una de esas páginas que se quedan guardadas para siempre. El equipo alicantino venció con autoridad al CB Salliver Fuengirola Higuerón Hotel por 65-35 en el Pabellón Central de Cartagena y certificó de manera matemática el ascenso a Liga Femenina 2. Una victoria rotunda, trabajada desde la defensa, madura en la gestión de los tiempos y emocionalmente enorme por todo lo que había en juego. 

El partido, disputado el 5 de junio de 2026 a las 13:15 horas, tenía aroma de cita histórica. El Lucentum llegaba con la posibilidad real de cerrar el ascenso y no le tembló el pulso. Desde el salto inicial se vio un equipo concentrado, intenso y consciente de que cada defensa podía acercarlo un poco más al objetivo que llevaba meses persiguiendo. El primer cuarto ya marcó el camino: 13-18 para las alicantinas, que comenzaron mandando desde el equilibrio, castigando los errores del rival y encontrando puntos en diferentes manos. 

El segundo cuarto terminó de confirmar que el Lucentum había entendido perfectamente el tipo de partido que necesitaba jugar. Sin precipitarse, sin dejarse arrastrar por la ansiedad del premio, el equipo fue ampliando la diferencia hasta llegar al descanso con un parcial acumulado de 20-32. Salliver trató de resistir, pero encontró muy pocas ventajas ofensivas ante una defensa alicantina que cerraba líneas, protegía el rebote y obligaba a lanzar en situaciones incómodas. 

Momentos de emoción después de que el árbitro pitase el final del partido

La sentencia empezó a tomar forma en el tercer periodo. El Lucentum volvió a imponerse por 9-14 en ese cuarto y elevó la renta hasta el 29-46. No fue un golpe de brillantez aislada, sino una demostración de oficio. Cada vez que Salliver intentaba encontrar una mínima reacción, aparecía una ayuda defensiva, una recuperación, un rebote importante o un triple que devolvía el control a las alicantinas. El ascenso empezaba a sentirse cerca, pero el equipo siguió jugando con la seriedad de quien sabe que la historia también se construye sin relajarse. 

Y en el último cuarto llegó la explosión definitiva. El parcial de 6-19 cerró el partido con una contundencia incontestable. El Lucentum no solo ganó: arrasó en el tramo final, convirtió la recta decisiva en una celebración anticipada y dejó a Salliver en apenas 35 puntos. El marcador final, 65-35, reflejó la superioridad de un equipo que defendió como bloque, reboteó con hambre y jugó con una personalidad enorme en el día más importante de la temporada. 

La estadística confirma la dimensión del triunfo. El Lucentum capturó 45 rebotes, repartió 17 asistencias, sumó 13 recuperaciones y alcanzó una valoración colectiva de 84, muy por encima de los 15 de Salliver. Además, las alicantinas limitaron al conjunto malagueño a un 25,5% en tiros de campo, con solo 13 canastas en juego en todo el encuentro. Fue una victoria de ataque suficiente, sí, pero sobre todo de defensa, concentración y carácter competitivo. 

En el apartado individual, Adriel Sánchez firmó una actuación decisiva desde el perímetro. Terminó con 14 puntos5 rebotes3 asistencias y 14 de valoración, con un notable 4/10 en triples. Su acierto exterior abrió diferencias y dio oxígeno al Lucentum en momentos en los que el partido pedía calma y precisión. 

También fue fundamental Aleksandra Duda, que volvió a imponer presencia interior con 13 puntos, 8 rebotes, 2 asistencias, 2 recuperaciones y 18 de valoración. Su impacto cerca del aro fue constante, especialmente en el rebote ofensivo, donde el Lucentum encontró segundas opciones que fueron desgastando a Salliver. 

Clara García aportó solidez y eficacia con 11 puntos y 4 rebotes, firmando un 5/9 en tiros de dos y una valoración de 13Sara Osorio, por su parte, completó un partido muy completo: 9 puntos, 3 rebotes, 4 asistencias y 3 recuperaciones, manteniendo ese punto de energía que tantas veces cambia el ritmo de un encuentro. 

Y en una cita de tanta carga emocional, también apareció una versión muy reconocible de Judit Farrando: trabajo, rebote, lectura y presencia. La capitana sumó 6 puntos, 11 rebotes, 3 asistencias, 6 recuperaciones y 16 de valoración en más de 30 minutos. No fue solo una línea estadística completa; fue una actuación de liderazgo silencioso, de estar en cada zona caliente del partido y de sostener al equipo desde todo aquello que no siempre brilla, pero que gana ascensos. 

Salliver tuvo en Paula Moreno a su máxima anotadora con 7 puntos, mientras que María García y Olga Duránañadieron 6 puntos cada una. Sin embargo, el conjunto andaluz nunca logró encontrar continuidad ofensiva. Sus 17 pérdidas, el bajo porcentaje en tiros de dos y la dificultad para frenar el rebote alicantino terminaron inclinando por completo la balanza. 

Cuando sonó la bocina final, el resultado ya era lo de menos y, a la vez, lo era todo. El 65-35 no solo cerraba una victoria. Cerraba una temporada de trabajo, viajes, entrenamientos, dudas, ambición y fe. El Lucentum había llegado a Cartagena con una misión y la cumplió por la vía más contundente: ganando, convenciendo y dejando claro que su sitio la próxima temporada estará en Liga Femenina 2.

El ascenso ya no es una posibilidad. Es una realidad. Y este grupo, que ha sabido competir con hambre y jugar con alma, ya puede decirlo con orgullo: el Lucentum es equipo de LF2.