
Había ganas de derbi en el Multiusos Fontes do Sar. Se notaba en el ambiente, en las gradas y en la ilusión de una afición que esperaba ver a su equipo imponerse al eterno rival gallego. Pero la mañana terminó de la peor manera para el Monbus Obradoiro cediendo ante ,el Río Breogán que se llevó la victoria por 90-110 después de un encuentro en el que los compostelanos aguantaron durante la primera mitad, pero acabaron desbordados por el empuje y el acierto de los lucenses que fueron superiores.
Primer cuarto: igualdad y primeros avisos (22-20)
El balón comenzó a moverse y los dos equipos dejaron claro desde el principio que nadie iba a regalar nada. Los primeros minutos estuvieron marcados por las defensas, los contactos y algunas dificultades para encontrar buenas posiciones de lanzamiento.
El Obradoiro trataba de llevar la iniciativa, mientras el Breogán buscaba su sitio en la pista. Poco a poco, los locales comenzaron a encontrar el camino desde el perímetro. Los triples de Meindl, Childress y Barcello levantaron los primeros ánimos en Sar y permitieron a los compostelanos tomar una pequeña ventaja.
El partido estaba vivo, con alternativas y mucha intensidad. Los visitantes no se dejaron intimidar y respondieron para mantenerse cerca. Un espectacular lanzamiento de Sergi Quintela puso el broche al primer cuarto, que terminó con un ajustado 22-20.
Segundo cuarto: el Breogán empieza a imponer su ley (21-30)
El segundo periodo arrancó con un partido todavía abierto, aunque las sensaciones empezaban a cambiar. El Obradoiro tenía dificultades para encontrar continuidad en ataque y el Breogán aprovechaba mejor sus oportunidades.
Agada intentaba romper la defensa visitante con sus penetraciones, mientras Soriano aportaba puntos cerca del aro. Pero cada vez que los compostelanos conseguían acercarse, los lucenses encontraban una respuesta.
Los triples de Peris y Andric comenzaron a hacer daño. El Obradoiro intentó reaccionar y Barrueta consiguió devolver momentáneamente la ventaja a los visitantes, provocando la alegría en las gradas.
Sin embargo, el final del cuarto fue visitante. El Breogán apretó, encontró espacios y se marchó al descanso con una ventaja de siete puntos (43-50). Además, los lucenses estaban ganando una batalla fundamental: la del rebote. Era una primera señal de lo que estaba por venir.
Tercer cuarto: el partido se rompe y Sar empieza a sufrir (19-32)
Tras el descanso llegó el momento que terminó decidiendo el derbi. El Breogán regresó a la pista con otra marcha, mucho más agresivo y decidido a cerrar el encuentro cuanto antes.
Los primeros ataques visitantes fueron un auténtico mazazo para el Obradoiro. Alonso y Brown encontraron demasiadas facilidades para anotar y la diferencia comenzó a crecer peligrosamente.
El Obradoiro parecía haber perdido las ideas. Costaba encontrar buenos lanzamientos, las pérdidas se sucedían y atrás el equipo no conseguía frenar las acometidas lucenses. Barcello y Soriano intentaban mantener a flote a los suyos, pero estaban demasiado solos.
Epifanio buscó soluciones desde el banquillo, aunque los cambios no consiguieron cambiar la dinámica. El Breogán jugaba cómodo, encontraba espacios y castigaba prácticamente cada error local. La diferencia llegó a superar los veinte puntos y el ambiente en Sar pasó de la ilusión a la preocupación.
Hubo un pequeño intento de reacción con Barrueta, Agada y Meindl, que consiguieron recortar distancias y devolver algo de energía al pabellón. Pero los triples de Brown y Bolton volvieron a enfriar cualquier esperanza. Al final del tercer cuarto, 62-82. El derbi estaba prácticamente decidido.
Último cuarto: orgullo sin premio (28-28)
Quedaban diez minutos y el Obradoiro necesitaba casi un milagro. Los jugadores locales salieron intentando recuperar sensaciones y, al menos, ofrecer una última alegría a su afición.
Barcello asumió el protagonismo ofensivo, mientras Barrueta aportaba puntos y energía. El equipo consiguió acercarse ligeramente en algunos momentos, pero el problema era que cada canasta compostelana encontraba respuesta inmediata en el otro lado de la pista.
El Breogán no tenía ninguna intención de dejar escapar una victoria que ya tenía muy encarrilada. Andric y sus compañeros siguieron castigando desde el exterior y aprovecharon los errores de un Obradoiro que nunca encontró la manera de meterse realmente en el partido.
Con los minutos consumiéndose, el derbi fue perdiendo emoción competitiva. Los visitantes superaron los cien puntos y Sar tuvo que resignarse a una derrota demasiado contundente.El marcador final, 90-110, reflejó la diferencia que hubo sobre la pista, especialmente después del descanso.
Un derbi para aprender
El Obradoiro se queda con tres victorias y tres derrotas ,en la que mostró dos caras muy diferentes. Compitió durante la primera mitad, pero se vino abajo cuando el Breogán subió la intensidad.
La falta de control del rebote, los problemas defensivos y las malas decisiones en ataque terminaron condenando a Monbus Obradoiro.

En el apartado emotivo, la jornada dejó dos momentos especiales: Víctor Pérez recibió un pin de oro por sus catorce temporadas en el club, mientras que Alfonso Pardo fue homenajeado por su trayectoria en la Radio Galega.
Sar esperaba una fiesta gallega, pero la celebración se marchó para Lugo. El Breogán fue mejor, tuvo más recursos y supo aprovechar cada debilidad de un Obradoiro que tendrá que levantarse rápidamente. Porque los derbis no solo se juegan con el corazón,también hay que saber competirlos con la cabeza.
Ficha Técnica:
90 – Monbus Obradoiro: B. Childress (7), E. Abogidi (0), C. Agada (11), F. Dos Anjos (2), L. Meindl (11), J. Soriano (22), Y. Barrueta (11), D. Brito (0), S. Quintela (4), A. Barcello (18), A. Faure (0), A. Galán (4).
110 – Río Breogán: E. Vicedo (0), T. Brown (22), J. Peris (6), F. Alonso (19), A. García (6), A. Aranitovic, (0), D. Mavra (11), D. Brankovic (12), E. Quintela (0), M. Andric (16), R. Bolton (16), J. Kasibabu (2).
Cuartos: 22-20, 43-50 // 62-82, 90-110.
Árbitros: Emilio Pérez Pizarro, Fabio Fernández, Guillermo Ríos.
Incidencias: Partido correspondiente a la sexta jornada de Liga Endesa disputada en el Multiusos Fontes do Sar de Santiago de Compostela ante 5.795 espectadores.
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